martes, septiembre 13, 2005

De la patada . . .

La Selección Mexicana de Futbol , es un fenómeno mucho más allá de lo deportivo; es objeto de movilizaciones sociales fuera de las posibilidades de cualquier grupo político y representa también un negocio multimillonario del que todo el medio futbolístico (incluídas las televisoras por supuesto) busca obtener dividendos. La polémica gestión de Alberto de la Torre al frente de la FMF y de Ricardo Lavolpe en el timón del combinado nacional no puede estar exenta de estos intereses paralelos.

El pasado 6 de Septiembre el consejo de dueños de los equipos de primera división nacional ratificó en su cargo a Alberto de la Torre y Ricardo Lavolpe hasta el mundial de Alemania 2006 . Además puso un "estáte quieto" a Hugo Sánchez y al técnico nacional en su ya rutinario intercambio verbal.

Esta tregua no es un intento de recoinciliar a los rijosos, es el resultado de la negociación entre dos grupos de influencia dentro de la FMF que buscaban obtener la porción más grande del pastel que representa la copa del mundo Alemania 2006: Uno auspiciado por Televisa , el otro por TvAzteca. Los términos del convenio del derecho de transmisión de la selección mexicana otorgan a ambas televisoras las mismas prerrogativas , por lo que será el contenido de los programas especializados lo que gane el favor de la teleaudiencia para uno u otro bando. El apoyo del técnico nacional para una emisión de este tipo es indispensable para garantizar su éxito , es él quien autoriza la entrada de los reporteros a las concentraciones , concede entrevistas o proporciona información sobre las alineaciones y estrategia. Durante la elección del sustituto de Javier Aguirre como timonel nacional , Televisa se inclinó claramente hacia la designación de Carlos Bianchi quien había trabajado como comentarista en la empresa de San Angel y con el que podría obtener los privilegios antes mencionados. TvAzteca se aferró a la opción de Ricardo Lavolpe que al final resultó el caballo ganador.

La conflagración mediática de los últimos días obedece a los intentos de Televisa por destronar al argentino y colocar al mando de la selección a alguien cercano a sus intereses (Hugo Sánchez probablemente) , para ello utiliza las estridentes declaraciones del técnico de UNAM , así como el vuelco del ánimo animericanista (desbordado después de la consecución del campeonato) en contra de Lavolpe por su renuencia a llamar al delantero Cuauthémoc Blanco. Por su parte TvAzteca defiende su invaluable bastión rumbo al inicio de transmisiones del mundial de Alemania usando la misma técnica pero en términos contrarios.

La reunión del 6 de Septiembre parece un Acatempan entre las partes, probablemente ambas entendieron que esa dinámica podía enrarecer el ambiente deportivo del combinado y con ello perderían la posiblidad de tener uno o dos partidos más (una semana extra) de la selección terminada la primera fase (Eso ampliaría el interés de los mexicanos a casi el 90% del mundial) .
El silenciador para Hugo y Lavolpe también tiene la intención de no otorgar ventaja a Televisa por el morbo de tener al primero como comentarista para llevar la rivalidad hasta tierras bávaras. Al parecer hasta el 2006 las manos (y las bocas) estarán relativamente quietas mientras los dueños de las televisoras llenan sus bolsillos , pero después del mundial se reavivará la interminable lucha por la rebanada más grande del pastel tricolor.